Recomendados / ¿Por qué invertir en antigüedades?

  • Son una opción interesante para invertir. Se venden internacionalmente y se revalorizan con la reventa.
  • Nos dan placer y una mejor calidad de vida elevando nuestro espíritu y sensibilidad.
  • Dan prestigio y hacen más agradables nuestros ambientes en el hogar o en el lugar de trabajo.
  • Sus clientes o invitados podrán disfrutar de piezas de arte, lo que le dará una mejor reputación laboral.
  • Mejoran la atmósfera del hogar y dan mayor prestigio social.
  • Son únicas y son de propiedad exclusiva.
 

¿Cuáles son las ventajas de invertir en antigüedades?

El negocio de las antigüedades tiene siempre buenas oportunidades para invertir en bienes que se reevalúan constantemente, inclusive en tiempos de crisis como el que vivimos hoy en día. Sólo es cuestión de conocer lo suficiente para esperar que el mercado se expanda y que la demanda de productos vuelva a subir nuevamente. Muchos inversores utilizan a las antigüedades como refugio en tiempos de crisis. Invertir en antigüedades no es un costo, y sin embargo puede llegar a ser un negocio muy auspicioso. Mientras que otras propiedades pierden valor cuando son adquiridas, en el caso de un objeto de este tipo es completamente lo contrario porque las antigüedades van aumentando su valor con el tiempo.

Una de las ventajas es que uno puede comenzar a comprar lentamente, de a una pieza por vez, empezando con poco dinero, y a medida que uno va incrementando la cantidad de piezas que compra sin duda se convertirá en un experto de la materia.

“Los bienes escasos son siempre un refugio, como las propiedades o las obras de arte de calidad, y es por eso que la gente compra este tipo de objetos” dice Eduardo Ruiz Moreno, director para Latinoamérica y España de Edmond de Rothschild Asset Management

Si usted se percató de que invertir en la bolsa de valores es muchas veces volátil incluso para la gente que conoce del tema, ¿por qué no invertir en algo más tangible como lo son las antigüedades?

Si usted compra como inversión, la palabra clave es “especialización”.

Cuando usted realiza su primera compra siempre tiene que tratar de aprender todo lo más que pueda. Por ejemplo, nunca compre piezas imperfectas, siempre chequee que los vidrios o cerámicas no estén rotos o rajados, porque de este tipo de cosas dependen los precios de los objetos.

También asegúrese de que el objeto esté bien restaurado; hoy en día quedan pocos artesanos buenos en este sentido y generalmente se encarecen los precios de acuerdo al trabajo de restauración realizado.

Compre siempre a vendedores de antigüedades en quien usted confíe. Esto le generará tranquilidad porque sabrá que está realizando una inversión más segura al tratar con alguien que tiene conocimiento y experiencia.

Como no todas las antigüedades se reevalúan, el comprador siempre debe saber que los objetos que han sido de mala calidad en el pasado también serán de mala calidad en el presente.

 

¿Cómo reconocer la calidad?

 

Uno puede darse cuenta con un simple vistazo cuando la calidad de las terminaciones es mala o cuando la madera utilizada es pobre. Las piezas buenas mantendrán su calidad a lo largo del tiempo, y esto se verá reflejado en el precio.

Invertir en antigüedades tiene pocos riesgos y, en contraposición a la bolsa de valores, uno puede también disfrutar de sus inversiones mientras ve cómo el precio de las mismas va subiendo.

 

¿Comprar antigüedades es una buena inversión?

  • Sí. Se venden internacionalmente, en todo el mundo. Los valores impulsados por la demanda mundial se deben a las economías locales, asegurando así su recuperación.
  • Sí. Su valor se incrementa con las reventas. Mientras uno disfruta de su adquisición la misma va ganando valor y prestigio.
  • Sí. Grandes compañías las adquieren como inversión porque les dan prestigio a sus marcas y mejoran el clima de negocios.
  • Sí. Muchos empresarios terminan convirtiéndose en coleccionistas. Luego, a través de distintas fundaciones pueden mostrar sus colecciones y así adquirir ventajas fiscales en impuestos.
  • Sí. Los coleccionistas siempre tratan de vender sus mejores piezas, empujando y elevando la demanda al mismo tiempo que se restringe la oferta.
  • Sí. Este tipo de piezas son bienes únicos con oferta limitada. Debido al hecho de que son antigüedades, son únicas y se agotan rápidamente.
  • Las operaciones siempre se realizan con total reserva y confidencialidad, evitando alertar a terceros sobre las inversiones realizadas.
  • Las antigüedades pueden ser consideradas como bien de familia.
 

¿Quién tiene o compra antigüedades?

  • Aquellos que no se conforman con poco y desean un estilo de vida más sofisticado.
  • Aquellos que quieren disfrutar de sus inversiones.
  • Aquellos que prefieren la buena calidad de un mueble antiguo en contraposición con un mueble moderno.
  • Aquellos que desean disfrutar de materiales nobles que hoy en día son imposibles de conseguir ya sea por los altos costos de producción o porque las materias primas ya están extintas.
  • Aquellos que no piensan solamente en tener un auto de lujo.
  • Aquellos que se interesan por comprar este tipo de bienes sabiendo que están realizando una excelente inversión.
  • Aquellos que ya tienen antigüedades en su familia.
  • Aquellos que son parte de un pequeño grupo de gente con gustos refinados que acostumbran a viajar a los principales centros culturales del mundo.

¿Ayudan el medio ambiente?

Comprar antigüedades es una forma de ayudar al medio ambiente porque, al reciclar y seguir utilizando estos productos antiguos se evita el talado de nuevos árboles para su construcción a la vez que se ahorra energía, así que, de alguna manera, las antigüedades también ayudan a preservar la ecología.

¿Hay piezas poco comunes?

  • Sí. Su disponibilidad limitada las convierte en inversiones alternativas. Son consideradas obras de arte.
  • En recuperación constante, se venden internacionalmente. Sus valores se rigen por la demanda global sin involucrarse con economías locales. Su valor de reventa aumenta constantemente.
  • Son exclusivas. Dan prestigio. Son un patrimonio cultural, el legado de nuestros ancestros.
 

¿Quién puede comprar antigüedades?

Cualquiera, todos pueden. No piense que necesitará millones de dólares para invertir en antigüedades o para empezar a comprar obras de Picasso o esculturas de Da Vinci. Uno puede empezar comprando con inversiones mínimas.

Muchos de los mayores inversores han comenzado comprando piezas pequeñas y con la adquisición de nuevos conocimientos a través de los años llegaron a convertirse en verdaderos coleccionistas.

Una cuestión importante es el hecho de tener muy buen gusto y aprender acerca de las diferencias entre piezas buenas y malas.

Compre sólo piezas que le den placer, porque usted va a ser quien viva y disfrute de ellas.

Este es un negocio interesante en muchos aspectos por los beneficios económicos y culturales que usted obtendrá.